Tarde o temprano la mayoría de las familias tienen que mudarse de casa. Puede ser una mejora a una casa más grande, para estar más cerca de la familia o la progresión natural después de una muerte o divorcio en la familia. Sea cual sea la razón, mudarse de casa es un problema para los críos. La magnitud del problema depende de lo mayores que sean.

Los niños menores de 6 años son generalmente los más fáciles de mover. Seguro que pueden ser más difíciles de mover en el día en sí, pero en el largo plazo les afectará menos. Ser tan joven hace que tengan una capacidad limitada para comprender los cambios asociados. Incluso con eso, es importante ayudarles a hacer la transición con los siguientes trucos.

  • Explícales la mudanza de forma clara y sencilla. Fotos de la nueva casa, zonas famosas de la comunidad y su nuevo colegio te ayudará a ello. Incluso puedes ir un paso más lejos y usar su juguetes para representar la situación. Simplemente asegúrate de que les das la oportunidad de hacer preguntas.

  • Cuando empaques en cajas los juguetes de tus niños, asegúrate de decirles por qué lo estás haciendo. Los niños pequeños pueden preocuparse por si estás confiscando o tirando sus juguetes así que es muy importante que les expliques lo que estás haciendo. Si puedes, involúcralos y déjales ayudarte a empacar.

  • Si tu nueva casa está vacía antes del día de la gran mudanza, es una fantástica idea que les lleves a hacer una visita. Y asegúrate de que haces que sea una visita positiva. Toma sus juguetes favoritos, mézclalos con caramelos o helados y juega a un juego divertido con ellos. Generar algunos buenos recuerdos y familiarizarse con la nueva casa antes de que se muden les ayudará a hacer la transición.

  • Cuando se mudan a una nueva casa mucha gente lo toma como una buena oportunidad para redecorar con nuevos muebles. Si este es tu plan, te recomendaríamos que te abstengas en deshacerte de los muebles de tus hijos inmediatamente. Los muebles viejos pueden darles una sensación de comodidad que necesitan para adaptarse rápidamente a la nueva casa. También es una buena idea, dar un paso más allá y colocar los muebles en la nueva habitación de forma similar a cómo estaban originalmente.

  • Solo porque sean jóvenes, no significa que no puedan estresarse, así que intenta no planificar otros grandes eventos cerca de la fecha de la mudanza. Esto puede significar posponer acostumbrarles a ir al baño solos o mantenerlos en la cuna un poco más.

  • Ahórrate a ti mismo el estrés añadido y pide a alguien que cuide de tu hijo el día de la mudanza. De esa forma puedes tener el trabajo hecho rápidamente.

Mudarse no es fácil para nadie, pero con estos consejos estamos seguros de que tu bebé o niño de párvulos se adaptará en muy poco tiempo.