A veces, en la vida, las cosas simplemente ocurren: una emergencia, una enfermedad, la pérdida de un trabajo, pueden descompensar un presupuesto más rápido de lo que puedas imaginar. Algo que es incluso más alarmante, es que puede que simplemente no estés preparado para una emergencia, por el simple hecho de que, hasta el momento, todo ha ido bien. Es prácticamente imposible considerar todas las posibilidades que pueden ocurrir, especialmente en lo que se refiere a las facturas. Y entonces, cuando la vida se va de las manos y las cuentas llegan a ser agobiantes, ¿en qué debes centrarte primero?

Cíñete a lo básico

Lo primero que necesitas es estar seguro de que tus necesidades básicas están cubiertas. Obviamente, estas son diferentes para cada persona, así que haz tu lista, reúne todas tus facturas y decide cuáles entran en la categoría de “básicas” para ti. Decide qué es lo esencial en tu estilo de vida y convierte en una prioridad el pagar estas facturas y comprar esos bienes. Aquí tiene algunos de los bienes que la mayoría de la gente considera necesidades básicas.

  • Un lugar para vivir: Los pagos de la hipoteca, el alquiler o simplemente el hogar de un amigo en el que poder vivir.

  • Transporte: Los gastos del auto o el ticket del transporte público, especialmente si los necesitas para ir a trabajar o a las entrevistas de trabajo. No olvides que un vehículo tiene gastos de mantenimiento, puedes estar tentado de saltarte un pequeño problemilla que, muy fácilmente, puede convertirse en algo realmente importante y caro.

  • Electricidad/ calefacción/ agua caliente: La electricidad y el agua caliente son muy importantes para todo el mundo, asegúrate de que pagas esas facturas. Dependiendo del lugar en el que vivas, la calefacción puede no ser una prioridad, toma la mejor decisión para tu situación concreta.

  • Alimentación/ provisiones: Todo el mundo necesita comer, simplemente ten cuidado de no malgastar recursos en lo referente a la alimentación. Evita ir a restaurantes y, en vez de eso, cocina en casa.

  • Asistencia médica/ seguros: Estos dos factores son muy caros, pero tenerlos cubiertos puede significar ahorrar miles de pesos en el futuro.

  • Seguro: El seguro de salud es, evidentemente, muy importante, pero también lo son el resto de seguros como el de la casa o apartamento, el del coche, el de vida. Trata de mantenerte al día en estos pagos, y te lo agradecerás a ti mismo en el futuro.

Lo siguiente es que analices que factura estás pagando y no son realmente necesarias o esenciales. De esta forma, serás capaz de eliminar desembolsos o, al menos, contenerlos temporalmente. Aquí tienes algunos asuntos que puedes considerar cuando tomes esta decisión.

  • Cable/ satélite: Si realmente tomas en serio tus problemas financieros, definitivamente tienes que cancelar la suscripción a la televisión por cable. Es un gasto caro e innecesario.

  • Suscripciones a servicios: Esto puede referirse a revistas u otras suscripciones online. Posiblemente, acabes por no echarlos de menos.

  • Gastos extra: Esto puede aplicarse a todo: cuentas de banco, tarjetas de crédito, seguros, auto. Los gastos extra que nunca te has planteado dos veces, pueden estarte costando muchísimo dinero, por lo que debes comprobarlos todos dos veces.

  • Teléfono celular: No estamos diciendo que canceles todos tus teléfonos celulares juntos, pero puede ser una buena idea que compruebes si puedes reducir, de alguna manera, tu pago mensual en este asunto.

Todo esto pueden ser decisiones difíciles, pero si estás teniendo problemas para pagar las facturas correspondientes a tus necesidades básicas, seguramente necesitas considerar eliminar el pago de aquellas innecesarias.

Los créditos

Después de que hayas evaluado tus necesidades básicas, ahora, deberías revisar todos tus créditos y documentos de préstamo, algunas de estas facturas pueden ser igual de importantes. Desgraciadamente esta suele ser la parte más difícil. Vas a tener que hacer algunos recortes y elecciones difíciles.

Préstamos garantizados

Si tienes algunos préstamos garantizados, estos deben ser tu absoluta prioridad pues el bien de garantía puede ser recuperado si no atiendes a los pagos. Por otro lado, si tienes un préstamo garantizado para cubrir una necesidad no básica, como por ejemplo un vehículo de recreo o una casa de campo, puedes considerar vender este bien. Los pagos de la hipoteca de tu primera vivienda son más importantes que los de la de tu casa de vacaciones.

Tarjetas de crédito

Si estás teniendo problemas para pagar tus facturas, las tarjetas de crédito seguramente sean de una prioridad baja para ti. Deberías considerar hacer exclusivamente los pagos mínimos y ahorrar tu dinero para pagar otras facturas. No te preocupes sobre tu capacidad crediticia, si haces los pagos mínimos a tiempo, no debería afectarla en demasía. Recuerda que esta es una de las pocas situaciones en las que las tarjetas de crédito son de baja prioridad, pues podrías crearte una deuda muy importante si no pagas todo lo que debes cada mes.

Facturas médicas

Si de repente has tenido una emergencia médica y ahora tienes una gran factura médica por pagar, que está haciendo casi imposible que pagues el resto de facturas, tendrás que considerar el hablar con tu proveedor de asistencia sanitaria. Dependiendo de tu proveedor de asistencia sanitaria puede que llegues a un acuerdo de pago, que se ajuste mejor a tus ingresos y pueda hacerte más fácil pagar también el resto de facturas.

Qué no hacer

Entendemos que ser incapaz de pagar las facturas mensuales y cubrir tus necesidades y las de tu familia es muy estresante y una de las situaciones más duras de los problemas financieros, pero no debes, bajo ninguna circunstancia recurrir a tu fondo de pensiones para pagar tus créditos o a tus acreedores. Gastar tu dinero para el retiro solo hará que tu situación empeore. Hay otras opciones que debes considerar antes de eso.

Cuando todo lo demás falla

Lamentablemente, a veces recortar los gastos y crear un plan de pagos no es suficiente y necesitarás tomar medidas más drásticas. Declararte en quiebra o insolvente siempre es una opción, puede no ser la más atractiva, pero cuando eres completamente incapaz de pagar tus facturas y tu situación financiera está fuera de control, puede ayudarte. Es importante que consultes a un profesional, pues la declaración de insolvencia puede no ser viable para ti, pero si lo es, él te ayudará a través del proceso para que tomes las mejores decisiones.

De una forma mucho menos seria, si ya has recortado gastos y todavía tienes problemas para pagar las facturas, podrías considerar vender algunas de tus posesiones. Hay muchísimas formas de hacer esto online o puedes acudir a algún mercadillo de fin de semana. Esto, probablemente, no va a proporcionarte suficiente dinero para pagar todas tus deudas, pero realizar, aunque sólo sea un pago te ayudará a aliviar algo de la presión.